

El exceso de peso afecta en general, y en forma creciente a la mayor parte de nuestras comunidades de vida sedentaria o urbana. Las soluciones
que se han intentado no han estado resolviendo el problema por cuanto cada
vez aparecen nuevas propuestas, lo que señala que las anteriores no
han funcionado.
Muchas de ellas, causan daños difícilmente reparables en el
organismo humano al atacarlo brutalmente con pastillas "milagrosas"
compuestas de diuréticos, anfetaminas, inhibidores del apetito e incluso
depresores que inhiben las reacciones de defensa del organismo humano ante
un ataque de fármacos casi letal.
Nuestra propuesta es la misma de hace 20 años cuando empezamos a apoyar a las personas preocupadas del exceso de peso con las técnicas de Yoga basadas en los parámetros de la salud natural. Las personas que aplicaron cabalmente un programa fácil y accesible para la generalidad de los afectados, han estado logrando resultados definitivos, no solamente en la baja del peso, sino que en un estado general de buena salud, excelente animo y predisposición de vida.
El secreto del
programa reside en lograr que las personas que se acogen a este método
pongan a funcionar los mecanismos naturales reguladores del equilibrio en
el peso.
A saber:
Dentro de nuestros programas en los que el método se ha ido haciendo cada vez más eficiente, hay personas que en 15 días de programa han disminuido 17 cm. De cintura. Otras en los mismos 15 días han disminuido 13 cm. De muslos. Y en general en el mes intensivo del curso los participantes disminuyen su peso corporal en 4 a 5 kilos, aunque ha habido bajas de hasta 8 kilos.
Ello sin que las personas consuman fármacos, sin que tengan que hacer ejercicios de esfuerzos físicos extremos, es decir sin transpirar, y sin que tengan que afrontar dietas de hambre o neurotizantes.
El programa de Yoga Reductivo de nuestra Escuela de Yoga Clásico de Santiago se desarrolla en dos meses con 8 sesiones de 2 1/2 horas cada sesión, y refuerzo de 16 sesiones en taller colectivo anti Stress. El programa tiene un valor de $480.000 incluida la matricula.
Reunión Informativa: Miércoles 11 de Agosto a las 19:30 Hrs.Secretaria atiende Todos los Lunes, Martes, y Jueves
de 9:30 a 11:30 hrs.
y de 16:00 a 20:00 hrs.Miércoles y Viernes
de 18:30 a 21:30 hrsSábado
de 8:30 a 13:00 hrs.
y de 16:00 a 19:30 hrs.
Fono (56-2) 88.55.246
o por correo electrònico yoga@escuelayogaclasico.cl
.Es preciso resolver básicamente estos problemas para establecer -las condiciones necesarias para la regulación del peso. Las primeras etapas en el programa de Reducción de Peso resuelven estas alteraciones.
| RECONOCIMIENTO COMO MONITORES Las personas que hayan terminado satisfactoriamente su curso, podrán optar al reconocimiento de Monitor(a) del programa Reducción de Peso por Bioenergía y Salud Natural. |
||
| NOTICIAS | ||
| Investigación en Estados Unidos siguió a más de 15.000 personas | ||
YOGA PODRÍA
SER EFICAZ
|
||
| Un
Estudio de seguimiento realizado con más de 15.000 hombres y mujeres
entre 53 y 57 años, realizado por expertos del Centro de Investigación
de Cáncer, Fred Hutchinson (Estados Unidos), revelo que el Yoga
es la actividad física que más influencia tiene en la mantención
del peso. La gente que tenia un peso normal a los 45 años y practico Yoga subió menos de peso, mientras que quienes tenían sobre peso y esa misma edad y practicaron esta disciplina |
perdieron
un promedio de 2.5 kilos frente a un aumento de 6.5 kilos entre los que
no. Alan Cristal, el principal autor del estudio, resalto que practicar yoga "permite a la gente que nunca fue físicamente activa iniciar un ejercicio regular". Pero, además, quienes hacen Yoga suelen decir que se sienten "mas conectados" con su cuerpo, lo que podría ayudar a reducir la ingesta de comida al mejorar la sensación de saciedad. |
|
![]() |
||
| Fuente : Diario La Tercera | Jueves 04 de Agosto del 2005 | |
| Fuente Directa | Fred Hutchinson | |
| http://www.fhcrc.org/about/ne/news/2005/07/19/yogaexercise.html | ||
¿ CÓMO ERA EL SER HUMANO ORIGINAL?
Ahora que la investigación científica y especialmente la Antropología llegan a la conclusión de que el hombre original de la cultura occidental proviene del continente africano y que en sus migraciones fue desarrollando adaptaciones que lo perfilan como es en la actualidad en sus diferentes variantes, surge la gran pregunta ¿Cómo era el hombre original? Si aceptamos el mito símbolo del Paraíso, con Adán y Eva, como eran estos seres.? Dejémonos de buscar el Eslabón Perdido. No está No existe. La idea del eslabón perdido es una buena salida para evitar una trascendente confrontación acerca del origen de la creatura humana, que dejaría muchos quiebres en las áreas científica, filosófica y religiosa del saber humano. Para evitar un grave conflicto y tal vez una grave fractura cultural, nos tienen a todos entretenidos buscando el eslabón perdido. En este momento es mucho más factible y aceptable decir que el ser humano original con el cual mantenemos parentesco, se instala en la tierra como misionero de culturas superiores, del mismo planeta o de otras dimensiones. Y podemos formularnos hipótesis coherentes y bien fundadas para intentar llenar el vacío fundacional de nuestra humanidad. Estas hipótesis tendrán que relacionarse positiva y productivamente con el conocimiento de nosotros mismos, el conocimiento que reviste la mayor jerarquía, para nuestro presente y nuestro futuro. El ser humano original sin duda, y dados los principios de economía y eficiencia que rigen la Creación, fue homeostático, sintónico y ecológico. Consumía poco porque necesitaba poco. Producía un mínimo de desechos. Mantenía una relación de superior jerarquía entre mente, cuerpo y una frecuencia de energía que pertenece a arquetipos esenciales, las flores con su perfume, sus colores y sus diseños, el rumor de la brisa y de los torrentes en medio del bosque, el sabor de las frutas entre los árboles, el sonido de los los instrumentos de viento en madera, el paisaje de las noches tibias y del sol naciendo al amanecer. El ser humano original era alto, espigado, de mínima masa muscular de buen tono, suficiente para veloces y sostenidos desplazamientos en su hábitat. Su circulación sanguínea era eficiente y reactiva y abastecía suficientemente a su cerebro que tendía a un imprevisible desarrollo. En medio de atmósferas y aguas limpias, crecía y se reproducía con gran armonía. Como todo lo creado, obedecía a la economía del diseño y a su funcionalidad. Sin duda poseía capacidades que ahora llamamos para o supranormales. Era longevo y su equilibrio era tal, que no conocía las enfermedades. El 80% o más de su ingesta era agua pura y el resto frutas y semillas. Los cazadores de los dibujos rupestres son modelos persistentes. Creced y reproducios. La población del paraíso original, que podemos ubicar aproximadamente en la región de Sudán, creció rápidamente. Se generaron conflictos de poder y de disponibilidad de recursos. Familias y clanes iniciaron desplazamientos hacia el norte a lo largo del Nilo. Egipto fue una primera estación donde se estableció un buen número de humanos. La marcha y el desplazamiento continuó hacia el norte, el medio oriente y noroeste. El grupo que iba a la cabeza de los desplazamientos, se estableció en una réplica muy próxima al Paraíso original, la Mesopotamia, con sus cinco ríos. El resto continuó con su expansión. La Adaptación y la degradación del ser humano original. Pasaron cientos y miles de siglos en la peregrinación del ser humano con esperanzas renovadas de nuevos horizontes que repitieran la evocación mítica e idílica del Paraíso original. Todavía buscamos el Paraíso En aquél tiempo, las marchas forzadas, los climas y las tierras inhóspitas, las guerras, el esclavismo sobre los vencidos, el nomadismo, y el hambre desarrollaron una adaptación de sobrevivencia en el hombre original. Este se hizo corpulento, redujo su estatura, aumentó su masa muscular y sus reservas de grasa y se distanció diametralmente de su Silueta Africana Original. Se declaró el urbanismo y la división del trabajo. Los roles de monje, guerrero, mercader, y esclavo, adquirieron relevancia. El hombre interiorizó esos roles y llegó a identificarse con uno u otro. Perdió su reyecía, su cetro de la inteligencia y su corona de la sabiduría. Otras energías, más propias de la sobrevivencia empezaron a regir sus correlaciones de cuerpo, mente, conciencia y voluntad. Mantenía su rápida capacidad de adaptación, pero ahora en función de la Sobrevivencia. Modificó su dieta haciéndola preferentemente carnívora después de haber sido frugívora. Aparecieron las enfermedades y se abrevió bruscamente su período de vida. Sus capacidades suprasensoriales se perdieron en el desarrollo de su corpulencia, en su creciente masa muscular, y en la grasa acumulada. Durante cuatro millones de años habría convivido sexualmente con los simios. Muchos seres humano muestran en la actualidad contaminación genética con diferentes animales en lo físico y o en lo psíquico. La evolución del hombre no ha sido tal. Ha habido involución y perversión, haciendo un gran balance desde sus orígenes, mucho más allá de reducidas épocas históricas bien reconocidas. En Africa y en todas las razas encontramos la silueta africana original. En las competencias olímpicas vemos triunfar airosamente a verdaderos prototipos con superiores capacidades físicas y psicológicas. En Egipto están los Coptos de remoto origen cual guardianes de su antigüedad y su arte monumental. El arte en la Costa de Marfil, que Picasso hizo resonar en nuestra época en su exitosa obra de tanta proyección hacia los arquetipos, nos sorprende y nos inquieta. Los que produjeron ese arte eran sin lugar a dudas comparativamente de otra estirpe. La Silueta africana estaría a lo menos en nuestros registros genéticos más originales, y en esta época digital podríamos reinstalarla con indudables ventajas frente al consumismo y a la sociedad de consumo. Hay que ir mucho más allá que las tablas estadounidenses y europeas que pretenden regular el peso justo. Estas tablas solamente administran una corpulencia ya bastante inactual. Son una estación en el avance hacia el peso justo y al mismo tiempo una barrera. No fijan un equilibrio sino que la inestabilidad. Cierran el camino hacia la recuperación de la figura original, la Silueta Africana. A lo largo de este proceso migratorio se fueron dando las aglomeraciones urbanas en una reacción al nomadismo. Ya nada quedaba del hombre original. Tal vez solo vivencias que ahora resultaban perturbadoras. Continuó las búsqueda del Paraíso original ya no como una evocación, sino como un mito. En nuestra actualidad occidental, las corrientes ideológicas que nos traen una interpretación de la Historia, Social Cristianismo, Social Democracia y Marxismo proponen la construcción cultural del Paraíso en la tierra. ¿ CÓMO TENER UNA SILUETA IDEAL? Pero el tema que nos preocupa por tan múltiples razones fundacionales y actuales y que apunta certeramente al conocimiento de nosotros mismos, el más importante de todos los conocimientos, no es solo de estética, aunque sin duda el gesto, el movimiento. la expresión y la presencia de la creatura humana y de cualquier otra creatura, sean una buena señal de cómo están las cosas hacia el interior, cómo es su salud orgánica y psíquica. La piel, o el pelaje no son un envoltorio desvinculado de su contenido. Mejor será la presión de oxígeno en el organismo entre menor sea la corpulencia. Mejor actividad circulatoria habrá entre menor sea el territorio corporal. Mejorar la circulación sanguínea requiere también adelgazar la sangre, disminuir su viscosidad. Así la sangre irrigará mejor el cerebro cuya vascularidad es varias veces de menos calibre que la del resto del cuerpo. Las glándulas del cerebro serán estimuladas por la mejor irrigación y el metabolismo recuperará su mejor nivel con efectos positivos sobre los niveles de colesterol, glicemia y desintoxicación. Las facultades mentales experimentarán un notable ascenso en la medida que se verifique está rehabilitación cerebral, y se abrirán las puertas de la nobleza y la grandeza en el pensar, en el sentir y en el actuar. La inteligencia vigente en cada ser humano es el gran factor generador del equilibrio y la sintonía. ¿Cuál sería el método práctico para avanzar en estas direcciones?. El yoga integral nos lo ofrece desde los más remotos tiempos. Poner en vigencia y elevar la respiración celular, mejorar la circulación por ejercicios de elongación, adelgazar la sangre suprimiéndose el azúcar en la dieta y limitándose solamente a la glucosa que contienen las frutas con su imponderable variedad de cofactores, y finalmente disminuir las toxinas en la dieta. La ingesta del agua suficiente entre dos y tres litros al día asegurará la preservación de nuestro conjunto orgánico. Avanzar hacia la silueta africana es entonces posible porque es una vivencia genética en el ser humano actual y el método esta a la mano en el área y la propuesta del yoga integral. Paz |
||
NUESTRA MOVILIDAD CORPORAL
El movimiento es vida, manifestación de energía, es descarga que moviliza recursos.
El desplazamiento del cuerpo, los diferentes movimientos que hacemos habitualmente en términos de acción y reacción, en forma consciente y voluntaria, parten de un análisis y una decisión de los niveles conscientes de la mente más o menos eventual, donde no hay programación previa, salvo las determinantes que pudiéramos llamar genéticas, muy funcionales a la supervivencia, y a una relación de sobrevivencia con el medio ambiente.
No sólo hay entonces una conexión constante entre lo mental y lo somático, sino que hay una interacción permanente entre ambos planos. La mente percibe y se regula o impulsa, influye sobre lo corporal, determina toda su dinámica. Los estados del cuerpo a su vez, van a ser percibidos por la mente que reaccionará y se adecuará consecuentemente con sorprendente eficiencia.
La vida sedentaria, que nos afecta a todos casi sin excepción, y que podríamos definir como aquella que determina una movilidad insuficiente y esporádica o sólo más o menos periódica, va produciendo un deterioro prematuro en diferentes zonas corporales, orgánicas, glandulares, óseas, en el plano circulatorio o bioenergético.
Tejido que no trabaja pierde su calidad. En él sus células caducas tienden a permanecer sin desprenderse y el proceso de regeneración celular pierde vigencia. El tejido, no importa a que sistema pertenezca, se debilita, y podría hasta llegar a atrofiarse o involucionar.
¿Qué porcentaje de nuestra entidad corporal no está trabajando diariamente en forma suficiente? Los deportistas mantendrán un determinado porcentaje según cual sea el deporte que practiquen. Son pocas las disciplinas deportivas que trabajan igualmente todos los músculos y que lo hacen no sólo a niveles periféricos, sino que también a niveles viscerales. La dueña de casa, que tiene una movilidad repetitiva e insuficiente de acuerdo a sus ocupaciones habituales, mantendrá un porcentaje distinto de zonas prematuramente debilitadas. Y así, el odontólogo, el chofer, la persona que cumple labores de secretaría u oficina, etc., todos mantendrán un porcentaje característico de insuficiente movilidad corporal en alguna zona, es decir, debilitamiento de la zona periférica o visceral, dificultades de fluidez, atrofia. Pero finalmente el porcentaje afectado no tiene tanta importancia para los efectos prácticos ya que nuestro cuerpo es un conjunto intensamente interaccionado, de modo que aunque la zona débil o en deterioro sea sólo un 1%, afectará a todo el organismo.
Por otra parte, el efecto stress, con su remanente de tensión residual, aportará contracturaciones ya más o menos generalizadas a nivel visceral, que significarán objetivamente dificultades en el flujo de la circulación de la sangre arterial hacia una zona y venosa desde dicha zona; significará escapes de energía nerviosa en el punto o sector contracturado. Esta energía nerviosa, entonces, no seguirá su curso, y no nos olvidemos que la energía nerviosa viaja por todo el territorio corporal portando señales conservadoras.
¿Y si además hemos perdido el tono muscular, nervioso o bioenergético en una zona, sistema u órgano? ¿0 si desarrollamos actividades corporales o posturales rigidizantes?
Sin duda que, a nivel celular, la llegada de nutrientes y oxígeno y la descarga de desechos estará muy disminuida. Ello ha de producir consecuentemente, estados de tensión, angustia, agresividad, y además alteraciones típicas del sedentario que, ante esta situación, generalmente acude a las píldoras calmantes, tranquilizantes, somníferos genéricamente llamadas "depresoras" y que, a la larga, van a aumentar el daño agregando los estados depresivos y la pérdida del tono en distintos sistemas y funciones.
¿Qué hacer frente a una situación que anticipa crisis de salud sobrevinientes de imprevisible gravedad? Hemos visto que el problema es de pérdida de la fluidez circulatoria y nerviosa determinada por la movilidad insuficiente y el efecto contractual del stress sostenido como tensión residuaL En consecuencia, la solución tendrá que consistir indefectiblemente, en completar nuestra movilidad corporal y ejercerla diariamente, deshacer la tensión residual y elinúnar el efecto stress.


Si este importante porcentaje de agua de un 65% en nuestro organismo permaneciera inalterable, no habría porque preocuparse, pero por el contrario, hay un gasto de agua cuantioso, que se calcula en dos litros al día.
¿Cómo se verifica este gasto? Por el sólo hecho de mantener la humedad de la piel se establece un gasto de más de 600 gramos de agua al día. Por la humedad de la respiración gastamos unos 400 gramos de agua al día. Las secreciones glandulares significan por lo menos un gasto de 200 grs. de agua y el saldo, 800 grs., secreción urinaria.
No es difícil deshidratarse hasta límites críticos y de gran peligro. Los regírnenes para adelgazar
que consultan diuréticos, los sistemas para bajar presión a base de los mismos fármacos, los baños de transpiración sin recuperación de líquido, las infecciones intestinales con colitis, etc., son formas anómalas de deshidratarse sin medida. La simple ornisión en beber agua natural suficiente cada día es una forma bastante común de deshidratarse.
De manera que nuestras necesidades diarias de agua para cubrir el déficit que se establece es de aproximadamente de dos litros, lo que varía con la talla, el sexo, el clima, la estación del año, el tipo de actividad que desarrollamos y los factores anómalos de gastos que hemos mencionado.
La recuperación del gasto de agua se verifica a través de los alimentos, que en general nos entregan el 50% de su peso en agua. Las frutas y las verduras nos entregan un porcentaje mayor estimable en un 70% a los menos de agua de la mejor calidad para nuestras necesidades. Pero si quisiéramos recuperar el agua necesaria diariamente a base de frutas y verduras tendríamos que consumir grandes volúmenes de estos productos (tres kilogramos al día o más).
En general los alimentos naturales, frutas, verduras, nos entregan un litro de agua para nuestras necesidades diarias y el litro restante necesitamos obtenerlo bebiendo agua natural.
¿Qué ocurre cuando no recuperamos diariamente el agua que gastamos, es decir cuando baja nuestro punto de hidratación? Se producen varias reacciones adaptativas peligrosas y que a la
larga constituyen afecciones, muy perjudiciales.
Algunas son las siguientes:
a) Disminución de la secreción urinaria, lo que implica acumulación de toxinas en lugar de su eliminación.
b) Demanda a la reserva de agua de la digestión y un probable estreñimiento.
c) Baja de la reactividad bioquírnica del organismo y muy especialmente de la interacción glandular por dificultades de difusión en el medio orgánico.
d) Descenso de la presión sanguínea general y cerebral con mareos, jaquecas y otros síntomas.
e) Depresión.
f) Baja del nivel de defensa y reactividad.
De modo que es fundamental para gozar de mejor salud consumir a lo menos un litro de agua al día, ya que el otro litro lo obtenemos de los alimentos y muy en especial de frutas y verduras.
¿Qué clase de agua consumir? El agua que nos entrega la naturaleza es irreemplazable para las
necesidades de nuestro organismo, y para el de todos los seres vivientes. Ojalá pudiéramos beber directamente de las vertientes y los ríos cordilleranos. En subsidio, el agua de la llave sin cocción ni aditivos es lo más aproximado, y luego no importa que consumamos té, café, bebidas alcohólicas, etc. Lo importante es que no dejemos de beber diariamente nuestro litro de agua, cruda y natural que nos ha reservado la naturaleza.
Cualquier agua tratada, aunque sea sólo cocida debe ser previamente recuperada por los mecanismos orgánicos para que pueda ser integrada a nuestros tejidos.
Muchas aguas minerales envasadas, son aguas tratadas y contienen gran cantidad de sales que para algunas personas pueden ser perjudiciales.
¿Cuál es la mejor hora para consumir agua? Preferentemente en ayunas, hábito que prepara el aparato digestivo para la actividad del día, y luego entre las horas de comida. La ingestión de líquidos con las comidas en general diluye el jugo gástrico, baja la temperatura del estómago y retarda la digestión, por lo cual no es un hábito saludable.
En suma, si revisamos nuestros hábitos en materia de bebida rectificándolos en forma natural y lógica, lograremos elevar considerablemente nuestro nivel de salud general y, seguramente, superar afecciones y molestias que a menudo se califican de crónicas e inexplicables
Beba a lo menos un litro de agua pura y natural al día entre las horas de comida. No provoque
deshidratación. Bajar de peso es eliminar grasas, disminuir la ingestión de calorías y en ningún
caso perder agua. El organismo toma sus previsiones instintivas frente al peligro de la
deshidratación. La retención de líquido es la primera respuesta a la falta de agua. SALUD !, con
agua natural.
Importancia del Agua y de la Naturaleza en una cultura antigua. Wang Hsichig:
"El pabellón de las orquídeas".
(Extracto)
En el noveno año del reino Yungho (353 de nuestra era) nos reunimos en el Pabellón de las Orquídeas en Shany¡n de Kweich'i para el Festival del Agua, a fin de lavarnos de malos espíritus.
Aquí están reunidas todas las personas ilustres, y se juntan viejos y jóvenes. Aquí hay altas montañas y picos majestuosos, árboles de espeso follaje y altos bambúes. Aquí hay también claros arroyos y torrentes cantarines, que a derecha e izquierda reclaman la mirada. Nos agrupamos en orden, sentados junto al agua, y bebemos en sucesión de una copa que flota por el curvo arroyo; y aunque no hay música de los instrumentos de cuerda y de los de viento en madera, con este alternado beber y cantar nos sentimos bien dispuestos a gozar cabalmente una íntima conversación en calma. Hoy es claro el ciclo, fresco el aire y dulce la buena brisa. En verdad placentero es mirar el inmenso universo que nos cubre y las mil cosas que hay debajo, recorrer el panorama entero con los ojos y dejar que nuestros sentimientos ambulen a voluntad agotando así los placeres de la vista y el oído...
LA BEBIDA
Somos lo que bebemos, ya que no menos del 65% de nuestro peso está constituido por agua. Nuestra bebida no es la mejor y nuestros hábitos en materia de líquido son a menudo peligrosos o dañinos para nuestra salud.