

El
pensamiento positivo es el corolario, es la rica cosecha que podemos obtener
después de haber sembrado y mejorado la siembra. Es la consecuencia de
factores previos que no se pueden desestimar, de los hechos cambios que nos
afectan. Todo eso esta en los platillos de una balanza, un platillo acumula
lo que nos parece negativo, adverso. El otro acumula lo positivo lo promisorio,
lo benéfico, lo esperanzador.
Ahora bien, si ampliamos nuestra percepción para hacerla mas global,
mas realista, con mayor compromiso de conjunto y de contexto, el platillo positivo
de la balanza siempre estará colmado con los dones y las capacidades
que nos han sido otorgadas y que son preciosas para una vida de real calidad.
Podemos ver, oír comunicarnos, entender lo que ocurre dentro de nosotros
mismos y a nuestro alrededor, podemos movernos y ejercer nuestra libertad ty
nuestra autonomía podemos relacionarnos con los demás a través
de nuestros sentimientos. Podemos tener la experiencia del arte, la belleza
en forma, colores y sonidos. Podemos experimentar el encantamiento del amor.
Tenemos la capacidad de concebir que la gran obra del universo tiene una causa
y un autor, y que tiene un sentido y un destino. En el platillo positivo de
la balanza esta todo aquello que sólo valoramos cuando lo empezamos a
perder. Y en el platillo negativo de la balanza hay muchos contenidos que contradicen
nuestros propios vicios y defectos, que tocan dolorosamente nuestros puntos
débiles.
Si superamos nuestros vicios y defectos y nuestros puntos débiles, disminuiremos
considerablemente el peso del platillo negativo en nuestra balanza. Si entendemos
que con el tiempo, situaciones adversas que nos están afectando pueden
ser la apertura a nuevos espacios de gratificantes posibilidades y que en una
momentánea derrota si nos deja experiencias que podamos utilizar en lo
porvenir, se transforma en una herramienta de triunfo y dejar de ser derrota,
entonces mis apreciadas amigas y amigos lectores, el platillo negativo de la
balanza de nuestra percepción se habrá elevado a un conveniente
nivel de equilibrio y el pensamiento positivo se dará por si sólo.
Pero es menester establecer firmemente esta correlaciones de una lógica
casi mecánica. Así el pensamiento positivo presidirá permanentemente
nuestras acciones. El pensamiento positivo no es el resultado de un auto decreto,
ni se improvisa. Es preciso darle el cimiento de una mejor y más amplia
percepción.
Piense
positivo, una campaña comunicacional de la mayor urgencia en nuestra
comunidad nacional. Pero es preciso darle la mayor validez a partir de una reflexión
alrededor y en las bases mismas del pensamiento positivo, en términos
de auto análisis.