EL OCASO DE LOS GURUES

Desde el momento que se instalo en el ser humano la chispa espiritual, se instalaron también las vivencias de orden filosófico espiritual, que habían de traducirse en códigos y conocimiento singulares.

  Fue una época de investigación y búsqueda para las nuevas inquietudes. Los sacerdotes eran los guías titulares de esta búsqueda y las religiones primitivas, el deposito en que iba almacenando información. A medida que se avanzo en la búsqueda se pudo advertir que la filosofía espiritual constituía un enorme poder accesible en una minima medida para los que estaban en la búsqueda. Los sacerdotes se mantenían en el ordenamiento de las religiones, pero los buscadores libres, guías o Gurues emprendieron la búsqueda por sus propios canales y produjeron una gran dispersión de estos conocimientos. A fin de mantenerlos y que no se perdieran se elaboraron rituales que trascienden hasta nuestros días. De esa manera se fijaba la información adquirida. Dios, las deidades, los mandamientos, todo lo que merecía interés y correspondía a una necesidad social y cultural.   La filosofía espiritual entonces, como madre de las ciencias del espíritu humano derivó a rituales, creencias y supersticiones y no se conformó como un conjunto de ciencias que derivaran hacia una tecnología para su mejor utilización social.   En esta instancia irrumpen en la historia los filósofos griegos mas connotados que manifiestan que se puede llegar a la divinidad a través de la filosofía considerada muy propiamente como madre de las ciencias, Esta propuesta de los filósofos Griegos y muy en especial de Pitágoras, Sócrates y Platón no avanzó hacia la conformación de ciencias basadas en la razón, sino que quedo a la deriva con muy encontrados intereses religiosos y de poder político.   Posteriormente se declara el positivismo y racionalismo reduccionista en el planeamiento de la conformación de las ciencias. Los conocimientos filosóficos espirituales quedan de lado y para mejor ocasión en la propuesta racionalista y positivista, actualmente tenida con toda razón por "reduccionista". Los conocimientos filosóficos espirituales siguen en manos de los Gurues que aumentan su dispersión y cada uno le agrega los frutos de su propia cosecha, muchas veces mítica, idealista, especulativa y con alguna dosis de alucinación, pero en todo caso siempre con el factor poder social y representatividad en lo subyacente.
En este momento la reacción social, cultural y científica determinada por múltiples razones lleva a la conformación de un reordenamiento de la filosofía espiritual para manifestarla en diferentes ciencias a partir de la Moral, conformar los códigos fundacionales del hombre original y traducir todos estos conocimientos en una tecnología que los haga utilizables socialmente. Esto deja fuera de lugar las especulaciones de los Gurues y por eso decimos que es el ocaso de estos personajes.

 

La tarea es ardua, ya la iglesia católica elimino a Satanás de sus museos, y como no habia quien administrara el Infierno también lo elimino. Habrá que rescatar la información filosófica espiritual que se traduzca en un franco apoyo al desarrollo personal del ser humano, a su integración y a su convivencia en armonía, paz, y con la mas amplia libertad para crecer.

UNA VISION PANORAMICA E HISTORICA DE LA EVOLUCION DEL CONOCIMIENTO FILOSOFICO ESPIRITUAL