Las reacciones de las personas que habían sufrido durante años estados psicosomáticos muy negativos, eran demasiado notables y rápidos.
Distintas formas de observación y verificación, y un análisis dialéctico basado en los principios de salud natural, me llevaron a la siguiente conclusión que he manejado hasta la fecha como hipótesis de trabajo bajo constante verificación.

"Son las misma células constitutivas de las comunidades celulares que conforman órganos, glándulas, tejidos , las que transmiten a los centros nerviosos de percepción interna, sus estados
de angustia, derivados de sus procesos de asfixia y deshidratación por falta de oxígeno y agua; su exasperación derivada de la acumulación de toxinas en su interior y en sus inmediaciones; sus
estados de frustración derivada de recibir falsos nutrientes que no llenaban sus necesidades.
Transmiten también cuando se da el caso, sus estados positivos derivados de un aprovisionamiento eficiente oportuno y satisfactorio de oxígeno, agua y nutrientes".

La célula no puede salir a buscar lo que necesita ni huir de lo que la daña o amenaza, en consecuencia su única reacción posible para defender su sobrevivencia, es enviar señales funcionales de mucha intensidad que constituyen modelos, raíces, de impulsos análogos de mayor complejidad, desarrollo y sofisticación con que nos manifiesta en nuestra vida de relación,
angustia, irritabilidad, decaimiento, depresión, frustración con ira, frustración con encono o con depresión. Por otra parte, los estados de bienestar celular son transmitidos con modelos raíces de alegría, estabilidad, confianza en si nuismo, confianza en la vida y en sus circunstancias, superación o desconexión del miedo, etc.

Es un hecho que la rutina de ejercicios de la mañana abre los pasos circulatorios hacia diferentes
comunidades celulares al eliminar la tensión residual, con lo que se hace posible no solo la nutrición celular sino también la eliminación de deshechos en las mismas células y en sus inmediaciones. La activación respiratoria matinal provee de oxígeno suficiente, y los nuevos hábitos de dieta y bebida aportan anticipadamente nutrientes e impiden las carencias que se pudieran producir a nivel celular ante la demanda de los estados de stress.

Cuando las células son aprovisionadas oportuna y eficíentemente emiten vibraciones características que pueden percibirse como sonidos intemos o bien, pueden ser traducidos a colores por los centros nerviosos de percepción interna, y el campo mental de la persona se colorea grata y espectacularmente.

Esto es lo que he verificado como he dicho, en forma reiterada y con distintas modalidades de evaluación. Creo que las técnicas de laboratorio actuales, son capaces de registrar, ponderar y evaluar la dinámica psicocelular a que me he referido, y estoy cierto que el concepto puede dar paso a una verdadera revolución terapéutica.

nuevos hábitos más racionales en materia de dieta y bebidas, superaron dentro de los primeros días de práctica, no solo sus altos niveles de stress y estados de depresión, sino que además superaron predisposiciones a la irritación, al cansancio infundado, a la frustración y a la angustia, y experimentaron por primera vez en mucho tiempo, estados de euforia psicosomáticas, de alegría, de sensación de confianza en ellos mismos y en sus circunstancias. Era un hecho que se verificaba reiteradamente.
No me cupo duda desde luego, que un innegable mejoramiento de la percepción consciente y subconsciente más básica derivada de los nuevos hábitos en vigencia, tenía que determinar una óptica más equilibrada y objetiva de la persona respecto a sí misma y a sus circunstancias, pero con el tiempo, esta apreciación no me pareció suficiente

RAÍCES CORPORALES DE LOS AGENTES AGRESORES
DE TIPO PSICOLÓGICO

Durante mucho tiempo, me preocupó especialmente el hecho de que las personas que tomaban cursos de Yoga Integral, y empezaban a practicar todas las mañanas y a primera hora, ejercicios de elongación muscular, de activación respiratoria y circulatoria y relajación, y pusieron en práctica algunos