¿Discernir para qué? ¿Sólo para entender y conocer que somos agentes del proceso evolutivo de la vida, investidos de las más privilegiadas facultades y capacidades? No es necesario ir más allá en el análisis. Por el sólo hecho de recuperar un adecuado y justo grado de conciencia, nos movilizamos naturalmente hacia la ACCION GENEROSA y esta se transforma en una tendencia, en una predisposición y en una necesidad de expresión personal.

¿Qué es ACCION GENEROSA? Es Dar, evitando todo tipo de gratificación, reconocimiento, recompensa o lucro, aunque sea el agradecimiento de las personas a las cuales damos. La acción generosa en los términos planteados debe ser entonces a lo menos, necesariamente anónima. Tan pronto aparecemos tras la acción de dar, empezamos a recibir, aunque no lo pretendamos, distintas formas de gratificación, y eso quita categoría y no inviste de la más alta nobleza al dar.

Dejemos de lado el aspecto TRASCENDENCIA DE LOS CONTENIDOS PERSONALES,
que es una forma inconsciente de dar. En efecto, permanentemente estamos traspasando a los demás, y muy en especial a las personas de nuestra directa relación, nuestros íntimos contenidos de ira, odio, resentimiento, angustia, inseguridad, depresión, o bien nuestro buen ánimo, nuestra capacidad de confiar en la vida, nuestra fortaleza personal, nuestra alegría y afectuosidad en el vivir. La práctica del Yoga, cualquiera que sea su forma, nos impulsa también productivamente en este terreno porque nos permite reafirmar y mejorar constantemente nuestros contenidos positivos desplazando. en consecuencia los contenidos negativos.

Tampoco consideraremos en esta oportunidad la cuestión de la categoría de los bienes que podamos entregar generosamente. Esta claro que los bienes materiales son los de menor categoría por cuanto satisfacen sólo momentáneamente necesidades que pronto se reiteran, comida, ropa, dinero, etc. Más categoría tienen los bienes de orden intelectual, la enseñanza de ciencias, técnicas o destrezas que permiten a las personas solucionar por mucho tiempo problemas y necesidades de orden práctico.

De mucho más inconmensurable valor son los bienes espirituales, que son los conocimientos y las respuestas que han necesitado y que seguirán necesitando los hombres de todas las épocas y de todas las condiciones, para entenderse mejor a sí mismos y entender mejor a los demás y a todo cuanto les rodea.


Más allá todavía, están los que son capaces de darse a sí mismos para alimentar la llama de la justicia, la verdad, la belleza, el espíritu de Paz y la Buena Voluntad para vivir. Esos son los grandes bienes y los que los entregan no sólo son benefactores de unas pocas personas o grupos, sino que de toda la Humanidad.

La discriminación en el dar, con lo que se busca estimular y premiar dando, tampoco está en el esquema de la Acción Generosa de la que es tamos hablando.

Ello implicaría juzgar previamente a los demás y no estamos capacitados para juzgar con justicia, a los. sumo podríamos hacerlo con generosidad.
Hay muchas instituciones y personas que por razones sociales y practicas discriminan y canalizan el DAR, y eso puede ser muy positivo de acuerdo con las circunstancias habituales, pero no es nuestro estilo, ni nuestro esquema, porque el Yoga apunta al corazón mismo del hombre. Las palabras de Gibrán a este respecto son muy claras y terminantes:

"Decís a menudo daría, pero al que lo merezca.

Los árboles en vuestro huerto no hablan así, ni tampoco los rebaños de vuestra pradera. Ellos dan para vivir, porque guardar es perecer.
Todo aquél que es digno de recibir sus días y sus noches, merece seguramente de vosotros todo lo demás. Y aquel que mereció beber del océano de la vida, merece colmar su copa en vuestro pequeño arroyo."

KARMA YOGA

KARMA YOGA es el Yoga de la Acción Generosa en el mundo, y se le considera el más elevado y definitivo de los diferentes caminos del Yoga. Todos los otros senderos, el Bakti, el Gnani, el Raya, el Hatha Yoga y otros, sólo nos van abriendo la percepción y la conciencia de sí y de todo cuanto transcurre a nuestro alrededor para un discernimiento más real.

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