Un Modo de Entender
Nuestro Entorno
Nos preocupa conocer y entender el mundo en que vivimos. El continuo devenir de los más diferentes acontecimientos y fenómenos.
Es una capacidad y un impulso específico que poseemos y que nos permite conformar una perspectiva del futuro y prepararnos para los próximos tiempos
La necesidad de sobrevivir, y la dinámica de la evolución están implícitas en este proceso.
Más allá de nuestro hábitat inmediato, nos encontramos con un ordenamiento político, social, económico, etc, nos encontramos con la presencia de autoridades, de instituciones de una vigencia y una permanencia singular.

Podemos percibir la acción del gobierno, sus autoridades y sus instituciones, que son determinadas por la política, entendida ésta como producto de la necesidad de una dirección social ampliamente reguladora y como el arte de gobernar. La democracia es el régimen consagrado en nuestra cultura que se desarrolla a partir de un fundamento espiritual de la mayor potencia para la evolución y el desarrollo, y que es la igualdad esencial de los seres humanos. La democracia se perfecciona a través de la participación, del respeto por las minorías, de la igualdad de oportunidades, la solidaridad, y la promoción de los grupos más débiles. La educación debe llegar a ser una herramienta para estos propósitos y ser capaz de modelar a lo menos ciudadanos progresistas, honestos, eficientes y solidarios, rasgos que definitivamente los harán productivos para el momento actual.

El Sistema en que vivimos, tiene más permanencia que el gobierno, y está determinado por el régimen económico con los aspectos que connota, la propiedad, los bienes, los derechos patrimoniales de las personas y sus Inter.-relaciones.

La Cultura que tiene mucho más permanencia en el tiempo, en el espacio, en los estadios de la historia que los capítulos anteriores, gobierno y sistema, se fundamenta en la moral que trasciende a valores, códigos, formas de vida. Se ha llamado genéricamente cultura a todo lo que el hombre agrega a la naturaleza. Esa es una definición prioritariamente tecnológica y cosista.

La Naturaleza que es el hábitat creado en permanente cambio y evolución para la vida y el desarrollo de todas las especies que pueblan el planeta, y que es susceptible de ser regulada para la prosperidad de dichas formas de vida a condición de que medie un conocimiento ecológico de superior categoría, es el cuarto ámbito que sale al encuentro de nuestra percepción.

El Universo es el estadio superior en el proceso del hombre y el desarrollo actual nos pone a las puertas de la fascinante experiencia de adentrarnos en su conocimiento. El arte, la filosofía y la metafísica son una poderosa herramienta para penetrar en los inconmensurables espacios del universo, a condición de que mantengamos la racionalidad y no derivemos hacia las creencias y las supersticiones.

Una nueva categorización del conocimiento y la experiencia humana, para proyectarla mejor a las posibilidades de los nuevos tiempos, es una escala muy disímil a la propuesta tradicional del sistema. En primer lugar está el arte, luego la filosofía, luego la religión, y finalmente las ciencias y las tecnologías, materias sobre las cuales es necesario abundar en análisis críticos y fundamentales.

La gran tarea de los estados y los gobiernos que los representan es integrar al hombre a las mejores posibilidades de estos grandes estadios, es decir, abrirle la vía hacia el mejor desarrollo de conciencia.