Colaboraciones
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Nosotros creemos que tenemos toda una eternidad para concretar lo que planeamos; sin embargo, cuando recibimos la noticia de que podemos "morir" en un futuro muy cercano, nos acordamos haber perdido valiosas oportunidades de realización y "ponemos las pilas" con la intención de aprovechar al máximo el tiempo que nos queda, mientras aún "hay tiempo"... Hoy, estamos. Mañana, podremos no más estar... (por lo menos en el plan físico). Esta conciencia de la finitud provoca el gusto amargo de la impotencia frente al turbulento reloj existencial. En forma paradójica, hace brotar el cuestionamiento de antiguos valores, resorte propulsor para un nuevo despertar. Urge, uterinamente, la necesidad de reevaluar actitudes, rescatar sentimientos, canturrear emociones, esparcir conocimientos, asimilar otros "saberes" y probar nuevos sabores, de manera mucho más intensa. Como dijo una vez el sabio Saint-Exupéry (Le Petit Prince): "hay que soportar las orugas si queremos conocer las mariposas".
Siempre tuve mucha facilidad para atraer a toda clase de "tempestades". Sin embargo, como soy una persona muy optimista, tengo confianza de que tendré fuerzas suficientes para conseguir controlar este huracán y poder, una vez más, renacer de las cenizas... (Dios, ¡soy escorpiana de berdad!...)
Es obvio que, a veces, no puedo evitar que la sábana de la muerte invada mis pensamientos y provoque interrogantes del tipo: ¿seremos todos un castillo de arena esperando que la próxima ola nos metamorfosee? ¿adónde irán nuestros granos? ¿formarán nuevos castillos? ¿serán bañados por otros océanos? ¿pasaremos de la luminosidad y esplendor a un cuerpo amorfo y opaco, cuyo único legado es un destino incierto? ¿seremos náufragos en un océano de ilusiones creado por nuestras propias imágenes mentales?
Luego de mucho filosofar y de adentrarme en el sendero del yoga, llegué a la conclusión de que si así fuera, la vida no tendría sentido. Esta travesía, independiente de la forma en que esté revestida, se trata de una condición intrínseca al único viaje capaz de generar perennes transformaciones: el que se opera en el interior de nosotros mismos.
Y mi interior, en este momento, está inundado por las imágenes de nuestro último paseo que, en el silencio altivo de cada sonrisa y de cada gesto, lograron edificar sólidos imperios en mi mente, en todo mi ser, libre de las esposas corrosivas del tiempo y del espacio, donde el efímero se eternizó en el exacto instante en que se hizo memoria.
Gracias Gonzalo, gracias Eduardo, gracias a todas mis compañeras del curso, gracias a cada uno de ustedes, maestros directos e indirectos, los que se encuentran en este plan físico y los que siempre estuvieron a mi lado desde otros planes, pues, fue a través de todos ustedes, que yo pude encontrar la fuente de estímulo para no esmorecer en ese sublime y aprendiz caminar.
Sus sonrisas, sus acogedoras palabras, sus espontáneas preocupaciones, sus simples presencias, fueron y serán el soporte eficiente para que yo pueda escalar mi propia trascendencia.
Cristiane
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De Internet, la Sociedad Red y la Política. La Emergencia de la Gobernabilidad Digital
José
Ignacio Porras Martínez
Universidad Bolivariana
Desde
hace apenas un lustro somos testigos de cambios de naturaleza revolucionaria.
Una revolución provocada por la acelerada penetración de la red de redes,
el internet, en las más variadas esferas de nuestra vida privada y social.
En un nuevo escenario que es capaz de funcionar en unidad de tiempo real
y a escala global, la forma en que nos relacionamos con nuestros pares,
hacemos negocios o tomamos parte en la actividad política es drásticamente
transformada. Somos actores activos,.............
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MUSICA
:
Colaboración de Ian Moya:
"...la música es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo..."